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En esta nueva dinámica laboral, donde muchas compañías han optado por continuar con el trabajo en casa y sólo citar de manera presencial a ciertos colaboradores para algunas reuniones, es como surge y se consolida la oficina de 13 pulgadas, sí esa que permite el laborar de manera remota sin afectar la productividad y los objetivos de negocio.

Esta oficina, una laptop o computadora de escritorio, permite a las personas iniciar puntualmente sus actividades, evitar largas horas de traslados y sus respectivos costos; contribuir a tener menos contaminación, contar con colaboradores mejor alimentados y mucho más contentos.

Se ha comprobado que más del 80% de los mexicanos prefieren hoy trabajar desde su hogar según un informe realizado por Metrics, una empresa de inteligencia y relaciones públicas digitales.

Una inversión inteligente

Pero, para que esto sea realidad y no afecte las metas anuales, es necesario que nuestro equipo de trabajadores tenga una oficina de 13 pulgadas o más lo suficientemente equipada con la tecnología adecuada según su perfil laboral.

Es decir, un equipo de cómputo con una buena conexión a internet, procesador, memoria y programas que le permitan, desde generar los informes, textos o cualquier otra actividad, mientras revisan y responden su correo electrónico, diseñan, programan o se conectan a una reunión virtual, según sea el caso.

Hoy, es el momento en el que el equipo de cómputo toma un papel mucho más importante que anteriormente. Ya que de éste dependerá, en gran medida, que nuestros colaboradores puedan desempeñarse adecuadamente, ser productivos y, también, comunicarse con éxito con sus líderes y/o compañeros de trabajo.

Es en este caso donde la compañía debe revisar hacia qué áreas destinará ahora sus recursos, que pueden ir desde disminuir los gastos que demanda el tener amplias zonas de oficinas por unas más eficientes para las actividades presenciales, y voltear hacia una inversión mucho más inteligente relativa a estas ahora conocidas como oficinas de 13 pulgadas o más, y en el internet o comunicaciones que requieran los trabajadores para desempeñarse con éxito.

La realidad para la sociedad y las empresas sobre cómo funcionan ahora las cosas se modificó y es mejor adaptarse a tiempo para continuar con éxito nuestro andar, frente a los desafíos actuales de salud por COVID-19 y los que se presenten en el futuro.

La pandemia por el SARS COV-2 ha obligado por dos años a las empresas a enviar a sus empleados a trabajar desde casa. La experiencia obtenida a lo largo de este periodo ahora se convierte en un gran desafío: decidir qué modelo de trabajo conviene ahora que todo el país se encuentra en verde de acuerdo con el semáforo de riesgo epidémico del Gobierno Federal y que significa que todas las actividades comerciales, de entretenimiento y sociales se pueden llevar a cabo con medidas sanitarias.

No sólo se trata de contar con las condiciones recomendadas de ventilación, distancia o el esquema de vacunación completo de cada colaborador, sino de realizar un análisis al interior de la compañía para identificar si es el momento de cambiar a nuevos modelos de trabajo de manera permanente alcanzando y/o superando los objetivos del negocio.

La decisión no es fácil para las compañías y eso ha generado incertidumbre entre los empleados.

Por ejemplo, un sondeo realizado en 2021 a empleados de Latinoamérica por la red social LinkedIn reveló que 43% prefiere el sistema híbrido con 1 o 2 días de trabajo en casa, mientras que 17% prefiere home office.

Otros intereses fueron la flexibilidad laboral y el tiempo de traslado.

¿Qué esquema es el más conveniente? Eso dependerá mucho del giro y perfil de la empresa. Es el momento de identificar cuáles son los que esquemas que han funcionado a lo largo de este tiempo dando los resultados esperados.

En el caso de las que están en la industria de la tecnología, éstas se encuentran en una posición privilegiada para no afectar a los clientes y darles mayor calidad de vida a sus empleados.

El trabajo remoto e híbrido son opciones muy viables, por un lado, para personas que no tienen las condiciones en casa para trabajar y que requieren de un espacio adecuado para hacerlo, en un lugar acondicionado con todos los insumos necesarios y un buen servicio de internet.

Y, por otro lado, la opción de home office para colaboradores que han demostrado que pueden desempeñarse adecuadamente, e incluso, volverse más productivos, presentándose de manera presencial sólo cuando la compañía así lo requiera.

¿Qué viene? Adaptarnos a esta nueva realidad con base en las necesidades de las empresas y la calidad de vida de los empleados.

maricela.sanchez@indiciumsolutions.com.mx