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Existe un común denominador para los directivos y especialistas de diferentes ámbitos en todo el mundo: nada volverá a ser igual que antes tras la pandemia. No tenemos duda de que así será.

El distanciamiento social para evitar riesgos de contagio a la temida enfermedad del COVID-19, es una premisa con la que viviremos por largo tiempo.

Ante esta realidad, las empresas de TI debemos equiparnos con las mejores herramientas tecnológicas que nos permitan, tanto atender y resolver problemas de manera remota, como ofrecer las soluciones que ayuden a las empresas a reconvertir sus modelos de negocios y así puedan impulsar sus ventas.

Los tiempos en que los clientes solicitaban a su proveedor de hardware o software, la presencia de un consultor en sitio para atender una incidencia ha llegado prácticamente a su fin. En esta nueva realidad, se deberá contar con los recursos necesarios para resolver cualquier tipo de problema tecnológico de manera remota.

Los términos y acuerdos de servicio conocidos por sus siglas en inglés como SLA (Service Level Agreement) necesitarán revisarse y actualizarse. La respuesta al cliente tendrá que ser en cuestión de minutos y no de horas, como actualmente se considera. Ya no habrá tiempos de traslado que deban contabilizarse. Ahora los minutos son los que cuentan para atender los requerimientos de los clientes.

Este cambio de paradigma demanda modificar estrategias, definir nuevos modelos de atención, capacitar al personal en las habilidades que son clave para la atención de los clientes, como son entre otras: la comunicación asertiva, la supervisión a distancia, la flexibilidad ante un entorno cambiante, el manejo del tiempo, sólo por mencionar algunas de las habilidades que son desde ahora necesarias con el personal de las empresas.

Por su parte, las organizaciones deberán, al mismo tiempo, acelerar sus planes de migración a la “nube”, como una de las más altas prioridades del nuevo mundo digital.

La “nube” permitirá a las empresas contar con recursos informáticos más robustos, flexibles, que respondan a picos de demanda en cuestión de segundos, alta disponibilidad y, sobre todo, administrados por un tercero que ya no requiere una supervisión local.

La combinación de los recursos tecnológicos en la nube y la conversión de los recursos humanos, en impulsores de la conversión Digital, serán los pilares que soporten las nuevas estrategias empresariales de este nuevo amanecer. Las empresas de TI, jugamos un rol preponderante en la gestión de estos importantes cambios. ¡Nuestros clientes nos necesitan, no hay tiempo que perder!

A partir del 20 de marzo pasado, cuando se decretó la suspensión de clases en nuestro país y dio inicio la cuarentena que nos llevó a un confinamiento forzoso para evitar la propagación del COVID19, y que se ha prolongado hasta la fecha, salvo las actividades consideradas como esenciales que son mínimas, se inició un proceso de transformación en nuestra vida diaria que no tiene retorno.

El modelo de trabajo conocido como “Home Office”, las sesiones de trabajo remotas, las herramientas colaborativas en menos de tres meses se han vuelto indispensables. Contar con servicio de internet en casa ahora es una necesidad básica.

Mantenernos en nuestro hogar ha requerido que hagamos uso de los servicios en línea, lo que nos permite, entre otras cosas, surtir nuestra despensa sin tener que exponernos. Los pequeños establecimientos utilizan Internet para la compra de sus inventarios. Y, a una buena parte de los negocios, el boom los tomó por sorpresa. No estaban listos y han tenido que buscar desesperadamente alternativas para seguir atendiendo a sus clientes.

De las crisis surgen las oportunidades. Las empresas tenemos que transformar los procesos que estaban basados en el uso de recursos humanos, para poder llevarlos a cabo y hacer uso de la tecnología para automatizarlos. Los ahorros son significativos y tangibles.

Algunos ejemplos para ser más claros.

Los contratos de todo tipo (comerciales, laborales, de arrendamiento, suscripciones, etc.) basados en papel y firma autógrafa, deben ser reemplazados de manera urgente por documentos electrónicos, donde los interesados hagan uso de la firma electrónica que tiene la misma validez jurídica que la firma autógrafa. Es injustificable que no se puedan formalizar negocios por el simple hecho de no tener acceso a las personas por la sana distancia y el miedo al contagio.

Lo mismo ocurre con las empresas que, para sustentar el pago de nómina, recaban la firma autógrafa de sus trabajadores. 

En México hay proveedores de servicios que ofrecen desde hace varios años soluciones de contrato electrónico con firma digital que cumplen con las leyes mexicanas. Esto sucede también desde 2014 con el recibo de nómina con la firma electrónica del empleado que tiene la validez laboral y fiscal requerida.

Estas empresas que ofrecen soluciones para impulsar la transformación digital en México cuentan con la experiencia y las herramientas modernas que, aunadas al soporte local, se convierten en una fórmula poderosa para apoyar a las organizaciones que requieren acelerar su paso al mundo electrónico.

La transformación digital es un paso obligado para permanecer competitivo y como una forma eficaz de enfrentar las consecuencias de pérdidas de negocio que ha traído el Covid-19 a nuestra economía.

Asesórate para que tomes la mejor decisión. Es hora de actuar. El futuro está en el uso de la tecnología y los medios digitales.