El pasado 13 de agosto el Subsecretario de Gobernación Ricardo Peralta presentó a los gobernadores del país, el proyecto de un convenio entre la Procuraduría Fiscal de la Federación y los gobiernos estatales que tiene como objetivo el combate a la defraudación fiscal, contrabando y la compra – venta de facturas falsas, entre otros.

El Procurador Fiscal, Carlos Romero Aranda, manifestó que, si se elimina este modus operandi, “estaremos acabando con buena parte de la corrupción que tiene este país”.

Se pretende que los estados y el gobierno federal, intercambien información para identificar y denunciar a los responsables de esos delitos. De igual forma, se buscan impulsar los procedimientos penales.

Las acciones para construir “casos de éxito” por la vía penal, estarán enfocadas al análisis de la siguiente información:

Declaraciones fiscales, comprobantes fiscales digitales, ubicación de despachos de abogados y contadores públicos y otros profesionistas que se han dedicado a planear y ejecutar esquemas de evasión fiscal, información aduanera financiera y notarial, documentación de procedimientos ilegales de licitaciones publicas en los cuales se hayan realizado actos de corrupción con el uso de empresas fantasma que simulan operaciones fiscales.

Las investigaciones se llevarán a cabo mediante el establecimiento y colaboración de grupos técnicos; uno para coordinar los procedimientos y medios de entrega de información; otro grupo operativo para coordinar los aspectos jurídicos y contables que se requieran para la investigación y el procesamiento penal del caso y, finalmente, un grupo institucional para la colaboración efectiva de alto nivel.

Los gobiernos de los estados tienen el incentivo de que los recursos que se obtengan de la ejecución de los procedimientos penales aquí referidos, les serán devueltos para el beneficio de sus residentes.

Las empresas que cumplen con todas sus obligaciones fiscales pudieran sentirse lejanas a verse envueltas en un problema de esta índole. Sin embargo, es extremadamente importante cuidar los siguientes aspectos.

  1. Validar que no se tengan operaciones con empresas relacionadas en las “listas negras” del SAT.  Si una empresa llegase a realizar algún tipo de operación comercial con las llamadas “factureras” o EFOS (Empresas que Facturan Operaciones Simuladas) se convierten automáticamente en una empresa conocida como EDOS (Empresas que deducen operaciones simuladas).
  2. Revisar los registros históricos de la empresa, para tener la tranquilidad de no tener operaciones de las descritas en el punto anterior.
  • Monitorear que, en las bases de datos del SAT, no existan operaciones registradas por alguna de las empresas “EFOS”. Esto puede suceder, aún sin tener en los registros internos alguna de estas facturas.

Para evitar estos riesgos, es imprescindible que todas las empresas cuenten con una herramienta y/o un servicio, que les permita integrar a sus procesos de compras la validación del RFC de cada proveedor, contra las “listas negras” del SAT. En específico, ver que no se tengan operaciones con empresas de las que han agotado el proceso que da la Autoridad para desvirtuar los hechos que se le imputan, y por ello, se encuentran como “firmes”, de acuerdo a lo establecido en el art. 69B del CFF.

No pierda tiempo y protéjase para no tener que enfrentar un proceso de aclaración con el SAT y/o la aplicación de medidas preventivas, como la suspensión de su Certificado de Sello Digital, lo cual significa para cualquier empresa la imposibilidad de facturar.

En el Portal del SAT, se relacionan las empresas amparadas por sus respectivas Asociaciones para ofrecer soluciones de factura electrónica.  Ser Socio de AMITI, es un privilegio para apoyar a los miles de empresas en México que necesitan este tipo de servicios.

Existe un común denominador para los directivos y especialistas de diferentes ámbitos en todo el mundo: nada volverá a ser igual que antes tras la pandemia. No tenemos duda de que así será.

El distanciamiento social para evitar riesgos de contagio a la temida enfermedad del COVID-19, es una premisa con la que viviremos por largo tiempo.

Ante esta realidad, las empresas de TI debemos equiparnos con las mejores herramientas tecnológicas que nos permitan, tanto atender y resolver problemas de manera remota, como ofrecer las soluciones que ayuden a las empresas a reconvertir sus modelos de negocios y así puedan impulsar sus ventas.

Los tiempos en que los clientes solicitaban a su proveedor de hardware o software, la presencia de un consultor en sitio para atender una incidencia ha llegado prácticamente a su fin. En esta nueva realidad, se deberá contar con los recursos necesarios para resolver cualquier tipo de problema tecnológico de manera remota.

Los términos y acuerdos de servicio conocidos por sus siglas en inglés como SLA (Service Level Agreement) necesitarán revisarse y actualizarse. La respuesta al cliente tendrá que ser en cuestión de minutos y no de horas, como actualmente se considera. Ya no habrá tiempos de traslado que deban contabilizarse. Ahora los minutos son los que cuentan para atender los requerimientos de los clientes.

Este cambio de paradigma demanda modificar estrategias, definir nuevos modelos de atención, capacitar al personal en las habilidades que son clave para la atención de los clientes, como son entre otras: la comunicación asertiva, la supervisión a distancia, la flexibilidad ante un entorno cambiante, el manejo del tiempo, sólo por mencionar algunas de las habilidades que son desde ahora necesarias con el personal de las empresas.

Por su parte, las organizaciones deberán, al mismo tiempo, acelerar sus planes de migración a la “nube”, como una de las más altas prioridades del nuevo mundo digital.

La “nube” permitirá a las empresas contar con recursos informáticos más robustos, flexibles, que respondan a picos de demanda en cuestión de segundos, alta disponibilidad y, sobre todo, administrados por un tercero que ya no requiere una supervisión local.

La combinación de los recursos tecnológicos en la nube y la conversión de los recursos humanos, en impulsores de la conversión Digital, serán los pilares que soporten las nuevas estrategias empresariales de este nuevo amanecer. Las empresas de TI, jugamos un rol preponderante en la gestión de estos importantes cambios. ¡Nuestros clientes nos necesitan, no hay tiempo que perder!