El pasado 20 de febrero la Asociación de Bancos de México (ABM) anunció la cancelación del proyecto de la facturación instantánea, un programa que la nueva Titular del SAT, Raquel Buenrostro, había anunciado con bombo y platillo en noviembre del año pasado.

Los argumentos del SAT fueron que era necesario analizar su viabilidad. Había declarado que no estaba convencida de los beneficios que pudiera representar la emisión de una factura instantánea y que la complejidad tecnológica podía traer elevados costos a todos los involucrados en el proceso.

Adicionalmente, aclaró que no era una iniciativa del Ejecutivo sino una propuesta externa con el argumento de que con esa medida se podría combatir la informalidad.

En un análisis preliminar se observó que los contribuyentes objetivo eran una minoría dentro del padrón y no significaba recursos importantes en términos de recaudación.

Las personas físicas, de acuerdo con estadísticas del SAT, representan 20 por ciento del padrón de contribuyentes y el 3 por ciento de la recaudación.

Con este anuncio se pone fin a los rumores y especulaciones que surgieron acerca de que el SAT con esta medida iba a realizar mayores acciones de fiscalización sobre los contribuyentes, lo que en su momento se calificó como terrorismo fiscal.

En conclusión, los clientes seguirán seleccionando las opciones que les resulten más cómodas para obtener su factura electrónica en operaciones que se conocen como “punto de venta”. Podrán acudir a un kiosko para solicitar su factura o entrar a un portal para generarla con solo dar unos cuantos datos.

Este modelo de auto facturación en línea ha probado tener grandes ventajas y beneficios tanto para las personas físicas como para las morales.

Final feliz a esta telenovela; sin embargo, las medidas de fiscalización siguen en estudio.  Es importante mantenerse atentos.

El 9 de diciembre del 2019 se publicó el decreto por el cual se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de Ley como la Ley del Impuesto al Valor Agregado.  Al artículo 1ª se agregó la fracción IV que a la letra dice lo siguiente:

“Sean personas morales o personas físicas con actividades empresariales, que reciban servicios a través de los cuales se pongan a disposición del contratante o de una parte relacionada de éste, personal que desempeñe sus funciones en las instalaciones del contratante o de una parte relacionada de éste, o incluso fuera de éstas, estén o no bajo la dirección, supervisión, coordinación o dependencia del contratante, independientemente de la denominación que se le dé a la obligación contractual. En este caso la retención se hará por el 6% del valor de la contraprestación efectivamente pagada”.

Tras esta publicación, el Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) solicitó al Servicio de Administración Tributaria (SAT) aclarar el alcance de dicha retención por la confusión y dudas que causó entre los contribuyentes.

Derivado de lo anterior, el 31 de enero, el SAT publicó un nuevo criterio normativo sobre la retención del 6% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) por los servicios prestados.

Se trata del criterio 46/IVA/N, publicado en la versión anticipada de una modificación al Anexo 7 de la Resolución Miscelánea Fiscal (RMF) para 2020 y que puedes leer aquí: shorturl.at/cjmSY

¿Quién sí retiene IVA?

En resumen, podemos decir que habrá retención cuando las funciones de dicho personal sean aprovechados de manera directa por el contratante o por una parte relacionada de éste.

Por el contrario, no habrá retención si los servicios prestados corresponden a uno en el que el personal del contratista desempeña funciones que son aprovechadas directamente por el propio contratista.

Para dar mayor claridad al tema y responder a múltiples preguntas que han surgido de diferentes sectores, el SAT publicó 5 preguntas y respuestas que podrás descargar en el siguiente link. shorturl.at/jsGO7

El tema seguramente dará para mucho más de qué hablar. Te mantendremos informado.