La presión por facturar electrónicamente va en aumento puesto que de acuerdo a las Reformas Fiscales, a partir de Enero de 2011, todas las operaciones mayores a 2 Mil pesos se deberán facturar electrónicamente o bien, usando formas pre-impresas que las empresas pueden tener en existencia hasta que se les termine su vigencia.
Ante esta realidad, las áreas fiscales de las empresas están empujando a su personal de Sistemas para encontrar una solución que satisfaga este requerimiento.
Esta presión ha generado condiciones para que prolifere la aparición de proyectos fallidos, que son la consecuencia de elegir soluciones “baratas” que se venden con la promesa de hacer implementaciones instantáneas o bien en plazos máximos de 2 a 4 semanas, sin hacer ningún cambio al ERP.
Hemos llegado al punto en el que existen en el mercado servicios “gratuitos” de emisión de facturas electrónicas, así como seminarios de “todo lo que quiso saber sobre la factura electrónica…”, donde al final, los participantes obtienen el código para facturar electrónicamente, completamente “gratis”.
Durante los 6 años de mi vida que radiqué en Monterrey, me causaba mucha gracia el dicho de “Aquí no hay lonche gratis…” que mis amigos Regios usaban aduciendo a que todo en esta vida cuesta.
Los bits y bytes que toma resguardar una factura electrónica, cuestan…
Los programas para generar y distribuir facturas vía web las facturas cuestan…
Los equipos de cómputo y acondicionamientos eléctricos para que trabajen las computadoras que dan estos servicios, también cuestan…
El personal de soporte, ventas y administración que manejan estas empresas cuesta…
En fin, puedo decir categóricamente que detrás del servicio gratis para emisión de facturar electrónicamente, esta la venta de una póliza de soporte y/o venta de servicios adicionales que de una forma u otra compensarán la infraestructura de costos y la sana utilidad que toda empresa debe buscar.
En los más de 8 años de experiencia implementando proyectos de documentos y factura electrónica, puedo también afirmar que en el tema de facturar electrónicamente, “NO hay lonche gratis”.
Aquellas empresas que han optado por soluciones “baratas”, al día de hoy, o bien ya cambiaron de proveedor dejando atrás el dinero pagado así como el tiempo y los recursos invertidos, o bien, siguen creyendo que algún día los
malos se convertirán en buenos y sus problemas de folios perdidos, largos tiempos de proceso, problemas en los embarques por falta de documentación, inconsistencia o pérdida de las bases de datos, o problemas de cobranza con las cadenas comerciales que no aceptan facturas que no cumplen con los estándares; se arreglarán eventualmente.
Tenemos datos de un proveedor de sistemas de factura electrónica que ha ganado decenas de contratos pero al día de hoy, ha perdido más del 70% de su base instalada.
Debido a que el SAT no ha intensificado los trabajos de fiscalización en lo concerniente a Comprobantes Fiscales Digitales, estos problemas parecen no tener trascendencia, sin embargo el tiempo para arreglar todos estos problemas se acerca a su fin desde el momento en que el SAT se convierta en el núcleo validador donde todas las facturas electrónicas que se emitan en el país tendrán que concurrir para ser selladas digitalmente por la autoridad. Esta fecha es Enero 1 de 2011.
La factura electrónica es un método eficaz de simplificación administrativa y una fuente de ahorros increíbles para las empresas que han hecho una buena selección de su proveedor.
La factura electrónica es también un eficaz catalizador en las empresas para poner disciplina en los procesos internos.
Por ello, podemos afirmar que ante la inminente obligatoriedad de facturar electrónicamente las empresas deben poner atención a los 3 criterios más valiosos para selección a un buen proveedor:
1. Cuáles son sus cuentas de referencia
2. Cuáles son sus Alianzas comerciales
3. Cuál es su metodología de implementación.
La factura electrónica NO ES PARA PRINCIPIANTES, no permita que su empresa pague los “platos rotos” de una mala selección, recuerde que como dicen en el Norte: "NO HAY LONCHE GRATIS…”, ¡elija bien a su proveedor!
Hasta la próxima…