Reformas Fiscales 2010: Obligatoriedad de la factura electrónica (Parte II)
¿Debo cambiar al servicio gratuito que tendrá disponible el SAT?

Con la aprobación del Paquete Económico para 2010, las empresas tendrán que facturar en forma electrónica, en forma obligatoria, para Enero de 2011. ¿Debo cambiar el servicio de emisión de facturas electrónicas que tengo en “outsourcing” al servicio gratuito que tendrá disponible el SAT?


   
 

Actualmente las empresas que emiten o desean emitir facturas electrónicas lo pueden hacer por dos medios:

a. Emisión por medios propios. (Software instalado en su propia red)
b. Emisión por medio de un Proveedor de Servicios Autorizado (Buró- en “outsourcing”).

En nuestro número anterior, hablamos de los cambios que deberán enfrentar las empresas que emiten facturas electrónicas por medios propios.

En este número trataremos el caso de las empresas que han contratado un servicio de emisión de facturas electrónicas ante la disyuntiva de migrar al servicio gratuito que será prestado por el SAT a partir de Enero de 2011.

Al respecto, demos primeramente un vistazo a quienes y en que cantidad emiten facturas electrónicas por medio de un proveedor de servicios autorizado.

De acuerdo a las últimas estadísticas publicadas por el SAT, al 3 de Noviembre de 2009 existen 14,950 empresas que emiten sus facturas electrónicas por medio de un proveedor de servicios autorizado, también conocidos como “burós” o servicio en “outsourcing”.

De acuerdo a estudios de mercado realizados por Indicium Solutions, más del 98% de los contribuyentes que emiten sus facturas electrónicas por medio de un tercero autorizado, son personas físicas con actividad empresarial así como micro y pequeñas empresas.

Aunque existen sus honrosas excepciones como es el caso de Iusacell, cuyas facturas electrónicas son emitidas por Interfactura, compañía del mismo Grupo empresarial clasificada como buró; la inmensa mayoría de los contribuyentes que han elegido el servicio en “outsourcing” emiten un nivel bajo de facturas electrónicas menor a 50 facturas mensuales en promedio.

El valor que pagan los contribuyentes que utilizan estos servicios oscila entre los 1,000 y los 6,000 pesos al año aproximadamente.

Aunque estos montos no pudieran ser considerados como gravosos, es necesario plantear la pregunta si tiene caso seguir pagando por estos servicios o ¿vale la pena migrar a los servicios gratuitos que serán proporcionados por el SAT?

En nuestra opinión, mucho dependerá del volumen de facturación y el tipo de servicios que se obtengan de parte de sus proveedores actuales así como del tipo de requerimientos operativos que tenga un contribuyente en lo particular.

Por ejemplo, la empresa Diverza que cuenta con un servicio identificado como Buzón Fiscal, ofrece servicios de integración avanzados que simplifica el proceso de emisión de recibos de honorarios a los comisionistas que venden seguros y fianzas en el País.

Mediante estos servicios, el agente de seguros y fianzas reduce drásticamente la necesidad de crear interfases complicadas desde sus sistemas de administración interna o bien, elimina la necesidad de procesar datos en forma manual, debido a que sus facturas electrónicas se procesan en forma automática de acuerdo al monto de comisiones que hayan devengado en un período dado.

Otro caso es la necesidad que tienen las empresas que forman parte de la cadena de suministro de cadenas como Wal*Mart, Home Depot, HEB, Soriana, Liverpool, Chedraui y otras de esta naturaleza. Estas cadenas requieren la entrega de las facturas electrónicas con una Addenda en particular.

Este tipo de servicios así como las funciones que simplifican los procesos administrativos del Contribuyente en sus relaciones B2B con sus principales clientes, están muy lejos del alcance de los servicios gratuitos que ofrecerá el SAT.

Por otro lado, la verdad es que existe una gran cantidad de contribuyentes que requieren emitir facturas electrónicas simples sin que tengan requerimientos especiales de entregas B2B.

Para los primeros, aquellos que requieren servicios especiales, no tendrá caso hacer la migración a los servicios gratuitos que proporcionará el SAT, para los segundos, aquellos que tienen un proceso de facturación sencillo, utilizar los servicios gratuitos del SAT serán un ahorro más que bien bienvenido.

Ante estos inminentes cambios, algunos de los proveedores de servicios autorizados, han emprendido agresivas campañas ofreciendo la emisión de facturas electrónicas simples, en forma gratuita, desde ahora. La idea es capturar mercado y diferenciar las ventajas de trabajar con ellos mediante servicios de calidad.

La iniciativa es loable y ante esta realidad de mercado, la presión que el SAT tendrá para ofrecer un esquema con servicios de calidad, contribuirá a mejorar las experiencias que vivirán los contribuyentes que deban entrar al mundo de la factura electrónica.