Parecía muy lejano el día en el que se emitieran facturas electrónicas en nuestro país en forma masiva. Al cierre de este 2009 es una realidad, y aunque podemos decir que éste es solo el principio, la iniciativa lanzada por el SAT en 2004 y materializada con los primeros emisores en 2005, llega a fines de éste 2009, a la marca de emisión de 35 millones aproximadamente de facturas electrónicas en forma mensual.
Si usted visita un restaurante Toks, si hace compras en las tiendas Ilusión, si compra medicamentes en Farmacias de Similares, si recibió atención médica en Médica Sur y próximamente en el Hospital ABC, o si adquiere un libro en el Fondo de Cultura Económica, cuando usted solicite una factura, la recibirá en forma de Comprobante Fiscal Digital mejor conocida como factura electrónica.
Es cada vez mayor el número y tipo de empresas y establecimientos que han adoptado el esquema para facturar electrónicamente.
De acuerdo a las cifras publicadas por la Administración General de Servicios al Contribuyente, las estadísticas al 3 de Noviembre de 2009 son las siguientes:
En su conjunto, se han emitido 272’990,283 facturas electrónicas en el País.
60% de los Contribuyentes ha optado por el esquema de emisión por medio de un Proveedor de Servicios Autorizado y el 40% ha optado por el esquema de emisión por medios propios.
Aunque el SAT no publica la cantidad de comprobantes que han sido emitidos por medios propios y aquellos que emitieron los Proveedores de Servicio autorizados, en los estudios realizados por Indicium Solutions se confirma la hipótesis que el esquema de Emisión por Medios Propios, es decir, las facturas electrónicas que son generadas por un sistema integrado a la red propia de una empresa, es el esquema que actualmente contribuye con más del 65% de los Comprobantes Fiscales Digitales generados en el País.
Si bien la emisión por medios propios ha rebasado con creces el esquema regulado por la autoridad central (Prestadores de Servicio autorizados por el SAT), en las reformas Fiscales 2010, se da la pauta para que el sistema de facturación electrónica existente en México, se transforme y se convierta en un sistema de emisión controlado por el SAT mismo.
El nuevo esquema operativo que fue aprobado por el Congreso, contempla que TODAS las facturas electrónicas emitidas en el País deban ser procesadas en el portal del SAT donde se les asignará una serie, un folio y un sello digital.
Estos servicios de sellado digital y asignación de series y folios también podrán ser prestados por proveedores alternos que el SAT autorice para tal efecto. Al día de hoy, todavía no se publican las reglas para ser acreditado como uno de estos proveedores de de certificación de CFD.
Las empresas emisoras deberán obtener la serie, folio y el sello digital ANTES de entregar las facturas al cliente final.
Todas las facturas emitidas serán archivadas electrónicamente por el SAT y deberán ser consultadas por las empresas que las reciban y que pretendan hacerlas deducibles para fines del pago de impuestos.
Cada contribuyente a su vez, deberá tener el resguardo de los propios comprobantes emitidos.
En nuestra opinión, este retroceso en el modelo operativo, y estas reglas tan estrictas, se verán compensadas con creces al establecer la obligatoriedad para facturar electrónicamente para todas las operaciones mayores a 2 mil pesos a partir de Enero de 2011, lo cual se traducirá en ahorros palpables y eficiencias en los procesos internos de todos los Contribuyentes.
El reto que ahora tienen enfrente los responsables de administrar este importante programa en el SAT, será desarrollar la infraestructura de hardware, software y telecomunicaciones necesaria para brindar estos servicios con calidad y eficiencia, sobre todo si consideramos que la emisión de facturas electrónicas no solo tiene una connotación de tipo fiscal, sino una gran relevancia en la logística y operaciones de cualquier empresa.
En conclusión, no tiene caso defender lo indefendible, no tiene caso resistirse al cambio, es fundamental facilitar el proceso y sumarnos como uno solo a convertir esta iniciativa en todo un éxito.
En Indicium no solo estamos preparados para enfrentar y facilitar estos cambios, sino en colaborar tanto con las autoridades como con las empresas, a fin de realizar esta importante transición de manera profesional y segura.
Esperamos poder compartir, por medio de las cifras de crecimiento que publicamos en este Boletín Electrónico, la forma como nuestro País manejará su transición a la masificación real de la factura electrónica.