La obligatoriedad de facturar electrónicamente todas las operaciones mayores a 2 mil pesos a partir de Enero de 2011 se perfila como el pilar que permitirá reducir la evasión fiscal en forma dramática en nuestro país.
Tanto las empresas que nos dedicamos a la venta de sistemas y servicios de facturación electrónica como las grandes firmas consultoras que operan en México, no dábamos crédito a lo ambicioso de esta parte de las Reformas planteadas por el Presidente Calderón.
Tampoco dábamos crédito a los cambios en las tasas de impuestos, la desaparición del esquema de consolidación y el famoso impuesto para combatir la propuesta que nunca vio llegar la luz del día, sin embargo, centremos nuestra atención a lo que hemos visto como la verdadera razón de imponer la obligación de facturar electrónicamente en México.
La atención de los analistas y de los medios masivos de comunicación ciertamente se dio a lo que parece ser son las Reformas de mayor impacto, sin embargo, pocas líneas ágata se le dedicaron a los cambios aprobados al Código Fiscal de la Federación.
Estos cambios como ya lo hemos expresado, se pueden resumir en la trascendental decisión de convertir en obligatoria la factura electrónica para todas las operaciones superiores a 2 mil pesos.
Bajo el nuevo proceso operativo, TODAS las facturas electrónicas deben ser selladas digitalmente por el SAT, ANTES de ser entregadas al cliente final.
Los Diputados y Senadores consideraron además que en adición al SAT, debería haber medios alternos para realizar el referido sellado digital, fue así como también se aprobó la creación de la figura del Proveedor de Certificación de Comprobantes Fiscales Digitales (PC-CFD) que resuelve en buena forma el monopolio y dependencia de un proceso de misión crítica, ligado a las operaciones y logística de las empresas, que se planeaba concentrar en el SAT.
Finalmente además, se dio forma a las sanciones en torno a la emisión o recepción con propósitos de deducción fiscal de facturas apócrifas o que no hayan cumplido las reglas de emisión y validación planteadas en los cambios al Código Fiscal de la Federación.
En adición a las sanciones de tipo administrativo, se elevó a la categoría de defraudación fiscal, con todas las sabidas consecuencias, al hecho de emitir, recibir o traficar con sellos digitales que no cumplan los lineamientos establecidos en el CFF.
De un sólo empujón, se establecieron las bases para que el SAT tenga el control absoluto sobre todas las facturas emitidas en el país. ¿Por qué o para qué?
En la primera plana del diario REFORMA publicado el viernes 26 de Julio de 2009, apareció una nota bajo el título “Sangran al fisco facturas falsas” indicando que la evasión del ISR y del IVA, tanto en el sector formal como en el informal, se estima de acuerdo a distintos estudios de instituciones académicas elaborados para el SAT, en aproximadamente 480 mil millones de pesos. Para poner el dato en perspectiva, esta cifra equivale a la recaudación total del IVA publicada en la Ley de Ingresos para 2010. Es decir, que si hubiera alguna forma eficaz de acotar esta evasión, el impacto sería igual a haber aprobado elevar el IVA al 32% (!!).
La evasión por el uso de facturas apócrifas se materializa cuando un contribuyente en forma intencionada, o bien sin haber tenido la precaución de validar la autenticidad de las facturas que deduce, utilizan facturas falsas. Para efectos fiscales y legales incurrir en esta práctica por ignorancia o con dolo es prácticamente lo mismo.
Con los cambios aprobados, mediante la exigencia de recurrir al SAT tanto para emitir una factura así como para validar la autenticidad de un comprobante que se pretende deducir, la práctica de usar facturas falsas debe tender a desaparecer en forma casi instantánea. El contribuyente que pretendiese correr el riesgo de no ser descubierto, pone en juego su libertad como persona. De ese tamaño las cosas.
Por otro lado, es una práctica existente en nuestro país, “jinetear” el IVA que se debió haber pagado al fisco en un período dado para aliviar pagos que se consideran más apremiantes.
Cuando el contribuyente pretende ponerse al corriente, ya la montaña es muy alta y fácilmente se cae en el círculo vicioso de incumplir con el pago de impuestos hasta cuando de plano llega una revisión fiscal y son descubiertos. La postura entonces será el clásico “debo no niego, pago no tengo” y buscará el contribuyente negociar con el SAT o de plano hacerse el desaparecido.
Estos dos “hoyos negros” – uso de facturas falsas y “jineteo” del IVA- serán sin duda eficazmente combatidos mediante el nuevo esquema de facturación electrónica y la emisión de Estados de cuenta bancarios electrónicos, debido a que el SAT contará con la información necesaria para determinar cuál es el ingreso real de cada contribuyente así como el pago correspondiente de impuestos. Por el otro lado, tendrá las herramientas coercitivas para asegurar que los contribuyentes cumplan con sus obligaciones en tiempo y forma.
Con estos elementos se cuenta con las herramientas necesarias para promover el cambio estructural que ya es comentado en los círculos empresariales, por los analistas y altos funcionarios del Gobierno Federal, en ese cambio estructural se prevé la generalización del IVA y ojalá, la reducción del ISR para balancear la economía de los de por sí ya maltratados contribuyentes cautivos. El IVA generalizado repartirá la carga impositiva entre mayor número de contribuyentes, formales e informales, el Estado tendrá un impuesto más fácil de administrar y cobrar, y contará además con los sistemas de información necesarios para combatir de manera eficaz la evasión fiscal.
Si nuestras reflexiones son correctas, la factura electrónica adquiere un perfil relevante en toda la estrategia de recaudación para el 2011, ¿no creen que vale la pena subirse al tren, mientras más pronto mejor?
Faltan muchas empresas que deberán adoptar el modelo para facturar electrónicamente y no vemos la manera que este proceso pueda manejarse en un año. Seguramente se abrirán esquemas que permitirá a las empresas cumplir con sus obligaciones fiscales tal como lo establece el artículo tercero transitorio del nuevo Código Fiscal de la Federación pero si consideramos que la factura electrónica efectivamente si trae ahorros palpables y eficiencias operativas a quien la ha adoptado, ¿para qué posponer la decisión?
Nos despedimos de ustedes agradeciendo el privilegio de haber estado en sus escritorios mes tras mes durante 2009. Reciban un afectuoso saludo con nuestros mejores deseos en esta Navidad y Año Nuevo. Que haya salud y prosperidad en todos sus hogares y que el 2010 esté lleno de buenas noticias para todos.
Felicidades y nos vemos en Enero de 2010 con más información sobre la factura electrónica.