Capítulo V
EL ANSIADO INFORME
El momento cumbre de la sesión había llegado. La enorme expectación, acrecentada a largo de los últimos 8 años, llegaría a su fin. La más relevante investigación del ejecutivo viral estaba a punto de ser develada. Se procedió a su lectura:
“Honorables miembros del Congreso viral:
Ha sido motivo de gran preocupación para la comunidad viral, el insistente rumor de la creación de virus artificiales creados por la especie humana, con el propósito de infiltrarlos en nuestra sociedad y en su desenlace destruir nuestra milenaria civilización. Daré los pormenores.
La ofensiva humana está encabezada por estos “virus”, pero no son los únicos. También han creado gusanos y caballos de Troya dotados de capacidades de infección. Se han inspirado en nuestra naturaleza y la de los animales y plantas que infectamos, incluida nuestra habilidad de mutar. Los organismos a infectar son grandes prodigios. Nos son seres individuales, todos se unen en una intricada red. Cada ente posee cerebro, memoria, extremidades, que llaman dispositivos y todos tienen como apellido electrónicos. Se enlazan a través de una “columna vertebral” de nombre Internet.
Los medios de transmisión de estos e-virus son aéreos (vía red inalámbrica, dicen) o por un mecanismo insólito: correo, electrónico, pero correo a fin de cuentas. Claro está, se anexan encubiertos con eficientes camuflajes que aparentan ser mensajes de amor, felicitación, saludos, o de cualquier tipo que despierte la emoción humana, lo cual facilita su ingreso. Tienen algunas fallas de diseño. Cuando se inoculan en las células, que al parecer están especializadas pues les llaman archivos o programas, se reproducen, pero sin requerir del material celular. Tampoco se pueden cristalizar. Al parecer los mutantes de estos virus, menos destructivos de células archivos, pero más molestos se nombran “spam”, correo basura y “phising”.
Esta humanidad es tan insana, o es tal su afán de confundirnos, que desarrollan sus propias vacunas. Aunque pensamos podría ser que sus monstruos escaparon de sus laboratorios y están fuera de control. Como mecanismo defensivo para contener la epidemia de contagio, construyeron una pared de fuego que tiene la virtud de discriminar quien pasa por ella y quien se consumirá en este pequeño infierno. No sabemos si confirmar que están fuera de control o están probando mortíferas armas. También ensayan medidas de engaño a los virus, ponen cerebros electrónicos, o computadoras como abrevian, que se hacen pasar por organismos endebles de fácil infección y una vez caen en este demoníaco ingenio, son rastreables los focos infecciosos.” La lectura concluyó.
“Honorables diputavirus: Creemos que los elementos expuestos son suficientes para continuar nuestras pesquisas y llegar al fondo del asunto. Solicitamos, pues, la asignación de fondos en divisa corriente o euro-amoniacidos. De ser cierta la creación de estas aberraciones, la existencia misma de los virus corre grave peligro, pero confió en la unidad, y sobre todo uniformidad, que por siempre han mostrado la indómita especie virus, guerreros infalibles, ganadores de mil batallas, próceres de la libertad, notables caudillos…” (Le ahorro al lector diez páginas de epítetos de uso común en la política).
Las reacciones se apreciaban en los rostros (¿tienen?) de los diputavirus. Dudas, inquietudes, asombro, sorpresa. Algunos se mesaban las barbas lentamente con las manos, aunque en realidad las barbas eran las púas que sobresalían de su envoltura y las manos también eran púas. Se distinguían púas manos de púas barbas sólo por el movimiento de las primeras. Ciertamente aprobarían el presupuesto, pero por ahora necesitaban digerir, metafóricamente hablando dada su carencia de sistema digestivo, la noticia. Necesitarían algún tiempo para salir de su estupor, revisar la glosa decían, así que la sesión debía concluir.
Se acordó la siguiente sesión para la temporada invernal, cuando los virus moderados provocarán el próximo resfriado de Emma.
Para Emma, compañera de curso y bióloga, quien sin saberlo me sugirió el tema.
(*) Director de Tecnología de Indicium Solutions.